Una relación médico-paciente más efectiva reduce el riesgo de reingresos hospitalarios en las personas con el VIH

Los resultados de un estudio canadiense ponen de manifiesto la necesidad de avanzar hacia un modelo asistencial de la infección por el VIH compartido entre la atención especializada y la atención primaria

Marta Villar – 28/02/2019

Las personas con el VIH con una mayor vinculación con sus médicos de familia tienen menores tasas de reingreso en el hospital en el plazo de los 30 días posteriores al alta hospitalaria. Éste es el principal hallazgo de un estudio llevado a cabo en Canadá cuyos resultados fueron publicados a finales del pasado año en la revista JAIDS.

Es bien sabido que la readmisión en el plazo de los 30 días posteriores al alta hospitalaria se asocia con peores resultados en salud. Además, las readmisiones hospitalarias también representan una carga económica significativa. Por estas razones, la tasa de readmisión a los 30 días se utiliza como un indicador importante de la calidad de la atención hospitalaria.

Diferentes estudios han hallado que los pacientes con el VIH experimentan un mayor riesgo de reingreso en el plazo de los 30 días posteriores al alta hospitalaria en comparación con los pacientes seronegativos al VIH. Un estudio estadounidense, por ejemplo, encontró que este riesgo era de 1,5 veces mayor entre las personas con el VIH. Algunos estudios llevados a cabo en la población general han hallado que recibir una atención continuada del mismo profesional sanitario reduce el riesgo de reingresar en el plazo de los 30 días posteriores al alta hospitalaria; sin embargo, esta relación ha sido poco estudiada en el contexto de la infección por el VIH.

Para arrojar algo más de luz sobre esta cuestión, un grupo de investigadores del Centro para la Excelencia en VIH/SIDA de la Columbia Británica en Vancouver (Canadá) quiso explorar las posibles razones que podrían explicar por qué algunas personas con el VIH tienen un mayor riesgo de reingreso hospitalario a corto plazo.

Los investigadores revisaron las bases de datos que contenían información de todas las personas de la Columbia Británica que se hicieron la prueba del VIH o recibieron atención médica para el VIH entre enero de 1996 y marzo de 2015. En esta base de datos se incluye información relativa a las diferentes visitas a médicos y hospitales, pruebas de laboratorio realizadas y recetas médicas, entre otra información.

Del total de personas incluidas en la base de datos, los expertos seleccionaron a aquellas que habían sido hospitalizadas al menos una vez por un tiempo igual o superior a un día, que tenían al menos una receta de fármacos antirretrovirales previa a la hospitalización y que habían accedido a 4 o más servicios médicos (excluyendo pruebas de laboratorio y procedimientos diagnósticos) por año.

En total, se identificaron a 7.013 personas con estas características. El 81% de estos pacientes eran hombres, la mediana de edad fue de 43 años y aproximadamente la mitad de los participantes tenía un recuento de células CD4 superior a 350 células/mm3.

Durante el tiempo que duró el seguimiento, el 36% de las personas con el VIH reingresaron en un hospital al menos una vez. Solo el 13% (921) reingresó en el plazo de los 30 días posteriores al alta hospitalaria . Además, un total de 564 pacientes (8%) reingresaron por el mismo motivo por el que previamente habían sido hospitalizados .

Estos porcentajes son menores a los observados en los entornos de atención médica estadounidenses, donde un gran estudio encontró que la tasa de reingreso hospitalario a corto plazo es aproximadamente del 20% entre las personas con el VIH. Sin embargo, las cifras de EE UU pueden no ser fácilmente comparables a Canadá. A diferencia de EE UU, Canadá cuenta con atención médica universal.

Los principales tipos de médicos a los que los pacientes solicitaron atención en el año anterior a la hospitalización fueron los médicos de cabecera en un 73%, los especialistas en medicina interna en un 10% y los psiquiatras en un 5%. Por otro lado, las principales razones para el ingreso o reingreso hospitalario fueron afecciones relacionadas con el tracto intestinal, infecciones en diferentes localizaciones o problemas de salud mental.

Para medir la relación médico-paciente, los investigadores identificaron al médico que brindó la mayoría de servicios a un paciente específico en un año y calcularon qué porcentaje de todos los servicios le proporcionó ese médico en concreto. Por ejemplo, si un paciente recibió 10 servicios en un año y 6 fueron del mismo médico, el porcentaje de relación sería de un 60%.

Los investigadores hallaron que, en general, el 38% de los pacientes tenían un nivel de relación entre un 30% y un 50% y el 35% tenía un nivel de relación superior al 50% .

Tras ajustar por posibles factores de confusión clínicos y demográficos, los análisis asociaron un mayor porcentaje de relación médico-paciente con un menor riesgo de reingreso hospitalario a los 30 días (cociente de probabilidades ajustado [CPa]= 0,85; intervalo de confianza del 95% [IC95%]: 0,83-0,86). Asimismo, un mayor porcentaje de relación médico-paciente se asoció con un menor riesgo de reingreso hospitalario en el plazo de los 30 días por una causa médica similar ([CPa]= 0,86; [IC95%]: 0,84-0,88).

Con el tratamiento antirretroviral, la infección por el VIH ha pasado de ser una enfermedad mortal y compleja a convertirse en una afección de evolución crónica clínicamente manejable. Por este motivo, no es sorprendente que muchas personas con el VIH recurran a sus médicos de familia como opción médica ante determinados problemas de salud. Debido a este cambio, se pone de manifiesto una necesidad cada vez mayor de una atención compartida de la infección por el VIH entre los médicos especialistas y los médicos de atención primaria lo que podría tener un impacto en la tasa de reingresos hospitalarios.

Fuente: Infectious Disease Advisor / Elaboración propia ( gTt-VIH )
Referencia: Parent S, Barrios R, Nosyk B, et al. Impact of patient-provider attachment on hospital readmissions among people living with HIV: a population-based study J Acquir Immune Defic Syndr . 2018;79(5):551-558.

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