Salud presentó nueva guía para la atención de personas con VIH en el primer nivel de atención

La Dirección de Sida, ETS, Hepatitis y TBC, de la Secretaría de Gobierno de Salud de la Nación, presentó la “Guía práctica de atención integral para personas adultas con VIH en el primer nivel de atención”, que tiene como objetivo acompañar a los equipos de salud en el proceso de descentralización, desconcentración del diagnóstico y atención de las personas con VIH, brindando herramientas para una asistencia en salud que garantice calidad, integralidad y continuidad.

El aumento de la esperanza y la calidad de vida de las personas con el virus hace necesario un cambio en el modelo de atención tradicional por una propuesta integral que asegure una respuesta articulada según las necesidades de las personas. Para ello es fundamental el rol del primer nivel de atención (PNA) en el cuidado de las personas adultas con VIH y en el objetivo de ampliar las acciones en prevención.

“La posibilidad de entablar una relación más cercana con las personas se facilita cuando las intervenciones se ajustan a sus necesidades y, en ese sentido, este material busca contribuir a un proceso de transformación y mejoramiento del acceso al diagnóstico y a la atención de las personas con VIH”, sostuvo Miriam Burgos, subsecretaria de Prevención y Control de Enfermedades Comunicables e Inmunoprevenibles. Agregando que “el abordaje de las personas que tienen el virus requiere de una perspectiva integral, interdisciplinaria y con servicios integrados en red para garantizar una atención continua desde el diagnóstico”.

Esta publicación brinda herramientas para el abordaje desde el PNA donde se incorpora un cuidado centrado en la persona y el VIH se trata junto con otras necesidades como la hipertensión, la salud reproductiva, diabetes o inmunizaciones. Además aporta el valor agregado de reducir el estigma asociado a los centros de salud especializados y específicos para personas positivas.

La situación actual del VIH-sida en la Argentina favorece el abordaje desde el primer nivel de atención a través de un modelo gestionado por equipos de salud supervisados por servicios de Infectología de referencia. Esta estrategia requiere definir las responsabilidades del equipo de salud del primer nivel de atención y su articulación tanto con el/la especialista de referencia y con los otros niveles de atención, como con otras áreas o servicios transversales, para lo cual deben quedar claramente establecidos los circuitos locales y las vías de comunicación correspondientes: mecanismos de referencia y contrarreferencia, generación y evaluación de flujogramas locales, instancias de interacción para la definición de roles, discusión de situaciones emergentes, capacitación conjunta, evaluación y monitoreo, entre otras.

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