La carga viral del VIH en semen alcanzaría niveles detectables al poco tiempo de interrumpir la terapia antirretroviral

Este hallazgo deberá tenerse en cuenta en el diseño de ensayos con vacunas u otras estrategias que puedan precisar de la interrupción del tratamiento para facilitar y aconsejar medidas preventivas adicionales

Francesc Martínez – 19/11/2018

Un estudio francés publicado en AIDS ha concluido que la carga viral del VIH en semen aumentaría rápidamente tras la interrupción del tratamiento antirretroviral. Durante las dos semanas siguientes a la interrupción, la carga viral en sangre y semen pasó a ser detectable y tras 4 semanas todos los participantes tenían carga viral detectable en semen.

En los últimos años se han acumulado datos que refuerzan el papel del tratamiento antirretroviral de las personas con el VIH como el mecanismo de prevención de la transmisión del virus más efectivo. Ello ha llevado a campañas tales como “Indetectable es igual a Intransmisible” (véase La Noticia del Día 16/05/2018), también conocida como I=I (o U=U, en sus siglas en inglés) con un gran impacto a nivel social y –especialmente– en la autopercepción de la comunidad con el VIH.

Para que el tratamiento antirretroviral mantenga su eficacia preventiva es necesaria una buena adherencia, pero no existen muchos datos sobre cuánto tiempo debe transcurrir –tras la interrupción del tratamiento- hasta que una persona vuelve a alcanzar niveles de virus en sangre y semen suficientes para que se pueda producir la transmisión. Este es un aspecto importante para personas que utilizan el tratamiento antirretroviral como prevención, especialmente si participan en estudios de investigación de vacunas o terapias de investigación de la cura, que pueden precisar de la interrupción del tratamiento.

Para obtener más información al respecto, los autores del presente estudio recopilaron los datos de 10 hombres con el VIH que habían participado en el estudio de investigación de una vacuna (concretamente el estudio VR102/ANRS149-LIGHT), que comparaba la administración de una candidata a vacuna o placebo y que contemplaba la interrupción del tratamiento antirretroviral durante 12 semanas o hasta que la carga viral rebotara (de las dos opciones, la que sucediera en primer lugar).

Aunque en el estudio original el objetivo principal era la carga viral plasmática 12 semanas después de interrumpir el tratamiento, en el presente subestudio –dirigido a la investigación del rebote virológico en sangre y semen tras la interrupción del tratamiento—se analizaron los resultados de la carga viral de las muestras de sangre y semen tomadas a los participantes en el momento de la interrupción del tratamiento y –a partir de ahí– cada dos semanas hasta el rebote virológico o la semana 12.

La mediana de la edad de los participantes era de 42 años. Habían estado tomando tratamiento antirretroviral con supresión virológica durante una mediana de 44 meses y su recuento de CD4 al inicio del estudio era de 768 células/mm3. Cuatro participantes recibieron la vacuna y los 6 restantes placebo.

Todos los participantes tenían carga viral plasmática indetectable en el momento de la interrupción del tratamiento. En 8 de los participantes el rebote virológico se produjo durante las primeras dos semanas posteriores a la interrupción del tratamiento y los 10 participantes tenían carga viral detectable en sangre dentro de las primeras ocho semanas. La carga viral plasmática más alta registrada en el estudio fue de 125.000 copias/mL (similar a las típicamente observadas antes de iniciar el tratamiento antirretroviral).

De forma similar, la carga viral en semen era indetectable al interrumpir el tratamiento. En cuatro de los participantes, la carga viral en semen pasó a ser detectable dentro de las primeras dos semanas tras la interrupción, mientras que en otros cuatro ello sucedió dentro de las primeras cuatro semanas. De los dos participantes restantes no se dispuso, finalmente, de las muestras de semen. En el estudio, la carga viral más alta observada en semen fue de 15.000 copias/mL.

Los reservorios de ADN viral en células mononucleares de sangre periférica y en células no espermáticas también se incrementaron tras la interrupción del tratamiento. Los análisis filogenéticos evidenciaron que el virus en semen provenía de células sanguíneas, por lo que ambas cargas virales se encontrarían interrelacionadas.

Los hallazgos del presente estudio hacen concluir que, en parejas serodiscordantes, deben facilitarse y recomendarse medidas preventivas adicionales al tratamiento del miembro con VIH si este participara en estudios de vacunas o nuevas terapias de investigación en cura que precisen de la interrupción del tratamiento antirretroviral. De hecho, en el presente estudio se registró un caso de transmisión del VIH durante el período de interrupción. Entre dichas medidas podrían hallarse los condones y/o facilitar profilaxis preexposición (PrEP, en sus siglas en inglés) para el miembro de la pareja sin el VIH.

Fuente: Aidsmap / Elaboración propia (gTt-VIH).
Referencia: Palich R et al. Viral rebound in semen after antiretroviral treatment interruption in an HIV therapeutic vaccine double-blind trial. AIDS, online edition, doi: 10.1097/QAD.0000000000002058 (2018).

Comentarios cerrados.